Diseño

Time-lapse de la vectorización de un QR

Un cliente me preguntó el otro día qué programa utilizo para vectorizar los códigos QR.

Como las soluciones mágicas no existen y los programas de vectorización automáticos fallan de mala manera cuando tienen que reconocer formas precisas con muchas esquinas, los hago a mano con Fireworks CS5 y un poco de paciencia.

El video es un time-lapse grabado a 1:5, es decir, que suelo tardar unos cinco minutos.

El resultado es lo que considero un QR vectorial “en bruto”, aún faltaría ajustar los estilos y mejorar el color para que sea más fácil de escanear, pero creo que sirve para hacerse una idea del proceso.

QR + Tente

Esta tarde ya tenía la cabeza como un bombo de haber estado estudiándome la ISO/IEC 18004:2006 (no ponían nada bueno en la tele) y de haber estado dándole vueltas a la cabeza sobre dónde insertar un QR. A partir de ahí empecé con los experimentos, saqué una caja de tente del trastero, una cosa llevó a la otra…

PS: El QR funciona, pero la URl apunta a un subdominio que aún no está activo.

Los códigos QR no son un adorno

La de la foto de arriba es la fachada de un restaurante del centro de sevilla. Como recientemente ha cambiado de dueños, lo han reformado y le han hecho un cambio de imagen superchic en el que no podía faltar un código QR.

El problema está es que si nos fijamos en el QR, quien lo ha hecho ha cometido dos errores que lo hacen completamente inútil:

  1. El código está situado a unos tres metros del suelo so que hace que sea imposible capturarlo con la cámara de un móvil
  2. Al tener la marquesina el fondo oscuro, el texto es blanco, pero en vez de reemplazar el negro del QR por el color de fondo, lo han invertido, haciéndolo ilegible por cualquier aplicación de captura.

Esto hace que la única forma de usar el QR sea sacarle una foto, ampliarla, invertir los colores con un programa de edición y capturar la imagen de la pantalla con un móvil… ideal, vamos. El resultado de tanto esfuerzo es llegar a la web catalinacasadecomidas.com que, siendo correcta, no está en modo alguno optimizada para móviles.

Si la objetivo era mejorar la experiencia del usuario ofreciéndole una forma sencilla de acceder a la web del restaurante, han fracasado; ahora bien, como probablemente el QR no sea más que una forma de dar la imagen de “somos modernos y estamos a la última”, funciona perfectamente.

El problema es que quien verdaderamente sufre no es ni el usuario, ni el cliente sino la tecnología en sí. Los QR no son ni buenos ni malos, son lo que hagamos de ellos. Cada vez que un usuario vive una mala experiencia al intentar usar uno, más difícil se hace que se generalice su uso.

Disclaimer:

No me gusta hablar de los errores ajenos y mucho menos cuando son los de alguien que no conozco. En este caso se trata un error puntual dentro de un gran trabajo completo de imagen corporativa del estudio de diseño Mariona Design.

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